Antes de leer la historia tengo que aclarar que era muy pequeño.(18 años más o menos)
Todo comenzó una tarde calurosa de verano, cuando mi amigo Daniel y yo nos encontramos unas pistolas de agua por la urbanización. Los niños aun más pequeños jugaban con la pelota en el césped, cuando a mi gran amigo Daniel se le ocurrió la gran idea de comenzar una guerra de pistolas de agua.

Pero no fue agua, fue de pis. Sí de pis.
Recargamos las pistolas y comenzamos el ataque, los niños no se enteraban de nada, estaban felices refrescándoles de nuestro pis caliente, hasta que el hermano de un amigo pequeño se me acerco y me pidió que le refrescara con la pistola.
Yo le repetí varias veces que era agua que tenía cloro y que no era buena para la salud.
Pero insistió tanto que…
Espero que os haya gustado, no me juzguéis.